Un jarrón puede cambiar por completo un espacio, y Rustik lo demuestra con su carácter único. Realizado en arcilla y con un acabado que imita el hormigón, aporta una estética rústica y contemporánea a la vez.
Colocado en el suelo del recibidor o salón, se convierte en un punto focal lleno de personalidad. Ideal para combinar con otras piezas y crear un ambiente con estilo propio.
Este jarrón artesanal tiene un aspecto rústico y es poroso. Por ello, no podemos garantizar que sea completamente impermeable. Para evitar dañar las superficies, utilice un plato o coloque el producto sobre una base.
Disponible en tres tamaños.
Material: Arcilla, acabado cemento rústico
Color: Gris
Uso: interior
Peso: 10,50 kg
Medidas: Ø37 cm x 47 cm alto