Hoy, cuando nos decidimos a montar la cocina para nuestro hogar, además de buscar que sea un espacio funcional y cómodo para trabajar, también queremos que sea una parte importante de la decoración. Nos pasamos horas mirando las cocinas de ensueño de revistas y de Pinterest y queremos que la nuestra sea igual de bonita, agradable y acogedora para que la idea de pasar horas en ella nos resulte, incluso si no nos gusta cocinar, apetecible. Sin embargo, estas ideas se esfuman cuando nuestra cocina se reduce a unos pocos metros. Las tareas de hacerla funcional y bonita se complican y nos agobiamos pensando que contamos con muy pocas opciones.

Pero no. Opciones tenemos siempre. Alejemos los pensamientos negativos, mantengamos la mente abierta y echemos rienda suelta a nuestra imaginación pues nuestro espacio podrá ser pequeño pero, sin duda, podrá lucir de maravilla. Para ello tendremos que controlar nuestras limitaciones, poner en práctica unos sencillos trucos y sacarle el máximo partido a esta zona de trabajo. Para ayudarte, procedemos a darte unos consejos, avisarte de a qué elementos tendrás que prestar atención y darte mucha, mucha inspiración ;)

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#1. Los colores claros sientan mejor

Esta es una lección que si eres veterano en nuestro blog sabrás de sobra: para crear sensación de mayor amplitud visual nada mejor que el color blanco y los neutros y suaves. Estos colores iluminan, rebotan la luz y engañan a nuestro ojo haciéndole sentir que está en un espacio más grande. Para nuestra nueva (y pequeña) cocina serán perfectos. Optar por el blanco es la apuesta más segura. Una más arriesgada pero muy en tendencia y con un resultado que nos encanta son los colores suaves pero frescos como, por ejemplo, el verde mint. Si, aun así, queremos incluir nuestros colores preferidos, ¿qué tal si lo haces en los detalles? Algunos platos, los paños de cocina…

#2. Haz que tu cocina brille

Para crear una sensación de frescura, amplitud y claridad, además del color, la iluminación será un elemento a tener muy en cuenta. Si tienes una fuente de luz natural, aprovéchala a tope. Asegura que tus ventanas estarán accesibles y que no quedarán ocultas tras ningún elemento. En cuanto a la luz artificial, opta por una composición que ilumine por completo la habitación y refuerza los puntos en los que más trabajarás.

 

#3. ¡Aprovecha las paredes y las esquinas!

Empotrando algún mueble a la pared (si tenemos esa posibilidad), colgando repisas o anaqueles y utilizando muebles altos ganamos espacio para almacenamiento. Las paredes,utilizadas correctamente y sin abusar de ellas, serán nuestras grandes aliadas. Como también lo son las esquinas. Cada centímetro cuenta y te sorprenderá el espacio que ofrecen los armarios esquineros.

#4. Muebles creados para tu cocina

Diseñar nuestros muebles a medida supone aumentar nuestro presupuesto. Esto puede ser un inconveniente pero nos ahorrará los dolores de cabeza para encontrar los muebles exactos y, además, nos permitirá aprovechar todo nuestro espacio a la perfección, asegurando la armonía y la distribución adecuada.

 

#5. Cocina en forma de ‘u’

Una de las distribuciones más habituales cuando el espacio escasea es la distribución en forma de “L”. Pero otro modelo también muy utilizado es en forma de “U”. Nuestro espacio para movernos por la cocina se reduce pero aumentamos el espacio de almacenaje y trabajo, por lo que es una opción muy a considerar.

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Comentarios (1)

    • Cinthia moreira
    • 2018-06-11 07:17:02
    Tengo una cocina en forma de U, y quiero amoblar,lo que mas me preocupan son las esquinas ,como debo utilizarlos