Hoy es 31 de Agosto y esta fecha solo nos dice una cosa. Y nos la dice bien alto y claro: mañana entramos en septiembre y con él, vuelta al cole y vuelta al trabajo. Algunos intentamos dilatar la llegada de este momento pero se siente, se huele. ¡Es inevitable!

Mientras sacábamos el polvo a nuestro escritorio y ordenábamos libros, agendas y papeles nos hemos dado cuenta de lo necesario que es para muchos tener una zona de trabajo en nuestra casa. Bien porque trabajemos desde ahí, bien porque nos guste tener un espacio de casa dedicado a ello. Sin embargo, no todas las casas disponen de una habitación para dedicarla exclusivamente a montar nuestro despacho y acabamos recurriendo a cualquier rincón. Pero, ¡que no cunda el pánico! Porque no disponer de espacio no quiere decir que no podamos tener un rincón de lo más apañado, aprovechado y bonito.

Procedemos a darte unas claves y enseñarte unos ejemplos para que te inspires a la hora de montar tu zona si tienes un espacio reducido.

 

#1. ¿En qué habitación monto mi zona de trabajo?

Esta es la primera pregunta que deberás hacerte. Damos por hecho que no nos sobran habitaciones para destinarlo a ello y que tenemos que crear un espacio polivalente. ¿Cuál es la mejor opción? Dependerá, entre otros muchos factores, de las dimensiones de tu casa o de las condiciones de luz. Pero, generalmente, el salón es nuestra mejor apuesta. ¿Por qué? Porque es la estancia que se deja robar unos metros con más facilidad. Además, el descanso y relajación lo solemos asociar al dormitorio, por lo que separar el ambiente de trabajo de él siempre es positivo. Otro lugar que es una buena opción, siempre que cuentes con el espacio, es el pasillo o una zona de paso.

#2. Elegida la habitación, ¿en qué rincón lo monto?

Analiza bien el espacio y la distribución del mobiliario. ¡Siempre podrás encontrar un lugar para tu mini despacho! ¿Qué tal detrás del sofá? Y, ¿en una esquina?, ¿integrado en una estantería? Si la elegida es una pared y te gustaría que este pequeño espacio estuviera delimitado y separado del resto, una buena idea es pintando la pared diferente o añadiéndole algún elemento distintivo.

 

Silla Woven

Bolsa Bear

Mesa escritorio, Roble

#3. ¿Cómo decoro mi espacio de trabajo?

Nuestra recomendación es que apuestes por elementos ligeros, no sobrecargar el espacio y que líneas y estilo coincidan con la de la decoración de la estancia. ¿Qué conseguimos? Una perfecta integración de nuestra zona de trabajo.

En la elección de los muebles, el escritorio es uno de los más importantes porque marcará las dimensiones de tu mini despacho. Éste puede ser tan sencillo y pequeño como decidas. Incluso un tablero anclado a la pared puede ser suficiente. ¡Échale imaginación al asunto! Otro elemento importante es la iluminación, que, para tu mayor comodidad, deberás optar por una luz puntual. ¿Qué tal si jugamos con este elemento y sustituimos el típico flexo por una lámpara de techo o de pie?

#4. ¿Cómo organizo mi espacio de trabajo?

La organización y el orden serán los aspectos que deberás primar en tu nueva zona de trabajo si quieres que sea práctica, funcional y cómoda. Necesitamos estanterías y cajones pero no tenemos mucho espacio. ¿Qué tal si construimos nuestra estantería en vertical? ¿Y sí optamos por un mueble que integre estantería y escritorio? Para tu mayor comodidad, diferencia entre el material que utilices más y el que no y distribúyelo más lejos o más cerca según esa utilidad.

Vía

Comparte este post

Comentarios (0)

No hay comentarios en este momento